Tecnología

¿A qué sabe el vino extraterrestre? Un grupo de expertos cata botellas envejecidas en el espacio

Durante más de un año, 12 botellas de vino francés de Burdeos han estado orbitando la Tierra a bordo de la Estación Espacial Internacional. En ese tiempo en la EEI, la docena de Petrus 2000 ha permanecido tapada con corcho a bordo del laboratorio en órbita.

Y así han estado 438 días y 19 horas, a una altitud de 400 km e incluso durante un tiempo en gravedad cero. El viaje total registró un estimado de 300 millones de kilómetros -algo así como 300 viajes entre la Tierra y la Luna-.

¿La meta? Space Cargo Unlimited, la startup de Luxemburgo detrás de los experimentos, piensa en el futuro: “Nuestro objetivo es abordar la solución de cómo vamos a tener una agricultura mañana que sea orgánica y saludable y capaz de alimentar a la humanidad, y creemos que el espacio tiene la clave”, afirmaba Nicolas Gaume, CEO y cofundador de la empresa.

Cumplido el plazo, las 12 Petrus 2000 regresaron a nuestro planeta el pasado 14 de enero a bordo de una cápsula Dragon de SpaceX. Transportar el vino no era una tarea sencilla: cuidadosamente empaquetado, cada botella iba ubicada dentro de un cilindro de acero para evitar que se rompiera.

Esta semana, un pequeño panel de expertos ha tenido el honor de probar el vino espacial, con el objetivo de buscar cambios en su composición. Hicieron una cata a ciegas en la que compararon el Petrus 2000 de la EEI con botellas terrestres -corrientes y molientes-.

Se observaron “diferencias reales tanto en apariencia como en sabor”, señaló Emmanuel Etcheparre, cofundador de Space Cargo Unlimited y coordinador de la investigación sobre el ‘vino espacial’.

La primera conclusión a la que se llegó es que el tiempo pasado en el espacio alteró el color del vino: “Diferencia de color, el vino espacial tiene un color ladrillo claro”, “Tonos rubí con reflejos de ladrillo” y “En cuanto al color de los bordes, hay matices de ladrillo, un poco más rosado a lo largo del disco”, decían las notas.

Por unanimidad, los dos vinos fueron considerados grandes vinos, lo que significa que a pesar de la estadía de 14 meses en la estación espacial internacional, el ‘vino espacial’ fue muy bien evaluado sensorialmente”, explica Philippe Darriet, director de la Unidad de Investigación Enológica del Institut des Sciences de la Vigne et du Vin) de Burdeos.

En cuanto a los componentes del aroma y el gusto, dice Darriet que “los dos vinos se describieron con un rico vocabulario que da fe de una notable complejidad olfativa y gustativa, se destacaron especialmente las dimensiones sensoriales de dulzura, armonía y persistencia”.

Las conclusiones de este grupo son la primera fase de la investigación. Seguirán meses de pruebas químicas. El vino espacial se dirigirá ahora a un laboratorio donde se examinará el impacto del espacio a nivel molecular.

Este experimento forma parte del Mission WISE, un programa de investigación financiado por Space Cargo Unlimited. Además de las botellas de Petrus 2000, la compañía envió también 320 fragmentos de vid Merlot y Cabernet Sauvignon, llevados a la EEI por SpaceX en marzo del año pasado. La intención era comprobar cómo afecta la falta de gravedad a su desarrollo.

Pasaron 10 meses en el espacio y se plantaron unos días después de su regreso a nuestro planeta. “Los efectos de la ausencia de microgravedad en los sarmientos ya son visualmente perceptibles: los brotes y el crecimiento se observan mucho antes que en las vides que permanecieron en la Tierra en condiciones similares”, dice Space Cargo Unlimited.

Apúntate a nuestra newsletter y recibe en tu correo las últimas noticias sobre tecnología.

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies