Tecnología

La importancia del procesador a la hora de escoger un portátil para estudiar

La venta de ordenadores y, en concreto, de portátiles se ha disparado en 2020 por el impacto de la Covid-19, registrando la mayor cifra de crecimiento de la última década. Los analistas achacan este cambio en el mercado a la importancia que han dado los usuarios a la mejora de sus equipos ante el aumento del teletrabajo y la enseñanza online, una tendencia que seguirá a lo largo de 2021.

Ante este contexto, contar con un buen equipo informático para estudiar a distancia y poder llevarlo a cualquier lugar resulta fundamental. Ya sea para la universidad o para los últimos años del instituto, lo primero que los expertos instan a tener en cuenta a la hora de comprar un ordenador portátil que sirva para los estudios es qué uso se le pretende dar tanto ahora como en el futuro.

Cada año la tecnología avanza a pasos agigantados, por lo que lo ideal es comprar un dispositivo que tenga margen para integrar tecnología más avanzada que aún no esté disponible, como nuevas aplicaciones y programas. Con esto en mente, cuestiones como el uso que se le dará al portátil según el ámbito de estudio, la movilidad, el rendimiento, la duración de la batería o los gráficos serán fundamentales a la hora de tomar una decisión.

Para asegurar que el equipo cumple con todas estas características, lo primero que se debe tener en cuenta es el procesador. La 11ª Generación de Intel Core, conocida como Tiger Lake, es la gran apuesta de Intel en este sentido y cuenta con una capacidad enorme en aspectos como la productividad, colaboración, creación de contenido, gaming y entretenimiento.

«Todo ello en portátiles finos y ligeros que permitirán a los estudiantes gozar de una gran libertad de movimiento en su día a día, algo fundamental cuando se transportan de casa a la universidad o a la biblioteca», explica Idaira Domínguez, Marketing Director Spain & Portugal de Intel Corporation, que insiste en la importancia de elegir bien el que va a ser «el cerebro del ordenador».

A la hora de determinar qué rendimiento se necesita y, por ende, qué procesador se debe escoger, el uso al que se vaya a destinar el portátil será clave. Por ejemplo, utilizar aplicaciones exigentes como Adobe Premiere Pro o jugar a videojuegos requiere mucha potencia de la CPU, por lo que los expertos recomiendan decantarse por un Intel Core i5 o gamas superiores; mientras que utilizar el ordenador portátil para tareas más básicas, como procesar texto, descargar música o publicar en redes sociales, no requiere una CPU de alto nivel y se podría optar por un Intel Core i3 sin problema.

Por otro lado, la autonomía del portátil que se vaya a adquirir también es fundamental, sobre todo si el usuario lo necesita para asistir a clase o conectarse a cursos online desde cualquier punto de la casa sin necesidad de estar cargando constantemente el ordenador con el cable de corriente.

Si bien la duración de la batería dependerá mucho del uso que se le quiera dar al dispositivo, la 11ª Generación de procesadores Intel Core incorpora una batería de larga duración. Además, estos procesadores ofrecen las funciones de Inteligencia Artificial (IA) de más alto rendimiento en portátiles finos y ligeros, diseñadas para acelerar de forma espectacular los flujos de trabajo y que permitirán al equipo aprender y adaptarse a cada estudiante.

Asimismo, tanto si se busca un dispositivo que permita jugar a videojuegos como si se quiere crear contenido audiovisual, los gráficos son uno de los aspectos que más debemos valorar a la hora de comprar un dispositivo. En este punto, los procesadores Intel Core de 11? Generación con gráficos Intel Iris Xe permiten jugar a los mejores videojuegos (hasta 1080p a 30 fps o más), y, además, cuentan con soporte de hardware Dolby Vision, ofreciendo experiencias de contenido aún más inmersivas.

Otro aspecto que no se debe subestimar es la importancia de la conectividad y de los puertos para la conexión de diferentes dispositivos periféricos (como las cámaras o los teléfonos, entre otros), especialmente ahora que las videoconferencias son esenciales en los estudios.

Así, la incorporación de las tecnologías Intel Wi-Fi 6 (Gig+) y Thunderbolt 4 a la 11ª Generación de Intel asegurarán al usuario disfrutar de la mejor conectividad inalámbrica y portátil posible en sus estudios, permitiendo conexiones ultrarrápidas y con gran capacidad de respuesta para navegar y trabajar, incluso en entornos con muchos dispositivos conectados, e incorporando hasta cuatro puertos para periféricos.

Además, aquellos estudiantes aún más exigentes también podrán optar por los portátiles diseñados en la plataforma Intel Evo, pensados para hacer las cosas en cualquier lugar y equipados con procesadores Intel Core de 11? generación con gráficos Intel Iris Xe. «Cada uno de estos diseños de portátiles está adaptado, probado y verificado para gozar de una increíble capacidad de respuesta, una batería prolongada para la vida real, carga rápida e inicio instantáneo, todo en portátiles superiores, finos y ligeros», concluye Idaira Domínguez.

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