Tecnología

Realizan la primera reparación automática de un satélite en órbita

Dos empresas aeroespaciales lograron una primicia en la industria el pasado lunes, cuando una pequeña nave espacial de Northrop Grumman se acopló con éxito a un satélite Intelsat activo para brindar servicio y poder extender su vida útil. El satélite IS-10-02 de Intelsat tiene casi 18 años, por lo que está operando mucho más allá de su vida útil esperada, pero la nave espacial construida por Northrop Grumman llamada MEV-2 le agregará otros cinco años de vida.

¿Cómo es el procedimiento? Principalmente se reabastece el satélite y se le da un nuevo motor de control.

“El acoplamiento exitoso de hoy de nuestro segundo vehículo de extensión de la misión demuestra aún más la confiabilidad, seguridad y utilidad de la logística en el espacio”, dijo Tom Wilson, vicepresidente de los sistemas espaciales estratégicos de Northrop Grumman en un comunicado. “El éxito de esta misión allana el camino para nuestra segunda generación de satélites de servicio y robótica, que ofrece flexibilidad y resistencia para los operadores de satélites comerciales y gubernamentales, lo que puede permitir clases de misiones completamente nuevas”.

Hasta ahora, la extensión de la vida de una nave espacial activa en órbita solo se había logrado antes con ayuda humana, como las misiones de mantenimiento del telescopio Hubble realizadas por astronautas de la NASA.

Lanzado en agosto en un cohete Arianespace Ariane 5, el robótico MEV-2 pasó los últimos meses viajando hacia el satélite. Luego tuvo que coincidir con su órbita antes de acoplarse con éxito, al tiempo que proporcionó imágenes únicas del satélite a medida que se acercaba la nave espacial.

IS-10-02 se lanzó en junio de 2004 y solo estaba previsto que estuviera en servicio durante 13 años. Su objetivo era proveer servicios de comunicaciones de banda ancha a Europa, América del Sur, África y Oriente Medio. El satélite se encuentra en una posición fija sobre la Tierra en lo que se conoce como órbita geo sincrónica.

La misión MEV-2 se diferencia del éxito de la misión MEV-1 de Northrop Grumman el año pasado, que se acopló a un satélite Intelsat inactivo. Ese satélite estaba en una «órbita de cementerio», lo que significa que ya no estaba proporcionando servicios, pero MEV-1 lo restauró y volvió a colocar el satélite en su posición. La misión de este año conllevaba un riesgo mayor, dado que IS-10-02 está prestando servicios a los clientes, incluido el suministro de servicios de televisión a más de 18 millones de hogares en Europa.

Northern Sky Research, una firma consultora de satélites, estima que el mercado de servicios de satélites y extensiones de vida es una oportunidad de 3.2 mil millones de dólares durante la próxima década. La firma pronostica que existe una demanda para dar servicio a más de 75 satélites para 2030, ya que la mayoría de empresas y gobiernos buscan extender la vida útil de los satélites de órbita ecuatorial en lugar de lanzar reemplazos, ya que su construcción fue muy costosa.

Apúntate a nuestra newsletter y recibe en tu correo las últimas noticias sobre tecnología.

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies