Tecnología

¿Sabrías detectar un deepfake? La clave de todo está en los ojos

Los deepfake son recreaciones de la apariencia o la voz de una persona mediante fotografías o audios ya existentes llevadas a cabo con inteligencia artificial. Con el tiempo, esta tecnología se está haciendo más indetectable y eso anima a que más gente la use para spots publicitarios o para el cine.

Sin embargo, los deepfake también se pueden usar para engañar al consumidor o para campañas políticas. Por esa razón, un grupo de investigadores de la Universidad de Buffalo (Estados Unidos) ha realizado un estudio para detectar la diferencia entre las imágenes reales y las diseñadas mediante la inteligencia artificial.

La clave es, según el estudio, mirar a los ojos. Los investigadores han desarrollado un algoritmo con un 94% de eficacia que es capaz de señalar cuándo un retrato es falso analizando el reflejo de sus ojos.

A través de la inteligencia artificial es difícil crear reflejos oculares realistas. Generalmente, al diseñar el reflejo lo haces sin una lógica concreta o reflejando elementos diferentes en cada ojo. Esto permite que a raíz de estos reflejos sea más fácil identificar cuándo nos encontramos ante un deepfake.

Los investigadores del estudio explican que “la córnea es casi como una semiesfera perfecta y es muy reflectante” y, por ello, cualquier cosa que emita luz frente el retrato debería reflejarse en el ojo. No obstante, en los deepfake realmente no hay ninguna luz enfrente del retrato y los reflejos deben inventarse. Aunque los diseñadores le pongan mucho empeño, de momento no son capaces de recrear ese reflejo que se forma de manera natural.

Para llevar a cabo su estudio, los investigadores de la Universidad de Buffalo analizaron imágenes falsas de ‘This Person Does Not Exist’, una página web que crea imágenes de personas que no existen, e imágenes de personas reales de Flick Faces HQ.

En el estudio, examinaron los ojos y la luz que se reflejaba en las fotografías obtenidas. Por lo general, comprobaron que en las imágenes reales la similitud en el reflejo era mayor que en las imágenes generadas por inteligencia artificial. Los investigadores asignaron una puntación de similitud entre ambos ojos de cada cara para basarse en esos datos a la hora de determinar si un rostro era real o falso.

Los investigadores concretaron que ambos ojos “debían tener patrones reflectantes muy parecidos”. Si bien la herramienta tiene un margen de error del 6%, lo cierto es que puede resultar de gran utilidad para detectar imágenes falsas. Sin embargo, los deepfake cada vez son más realistas y esto puede suponer un problema de cara al futuro, ya que podría emplearse para su beneficio y engañar a la gente.

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